abril 16, 2013

Palabras robadas: Sinopsis, Ficha, Data, Critica: The Words

Sinopsis:

La publicación del primer libro de Rory Jansen (Bradley Cooper) es uno de esos acontecimientos arrolladores que sólo se dan una vez en cada generación, aviva la imaginación del público y la industria literaria por igual

Los lectores lo recomiendan con entusiasmo a sus amigos, los críticos lo ensalzan; está por todas partes: los clubes de lectura, los aviones, los campus de las universidades...

Con una narrativa fresca y una sabiduría de la vida en cierto modo atemporal, Rory se convierte de la noche a la mañana en una estrella de las letras. El joven escritor, carismático, inteligente y de talento, parece tenerlo todo: una maravillosa vida, una mujer afectuosa (Zoë Saldana), el mundo a sus pies... y todo gracias a sus palabras.

Pero ¿de quién son esas palabras? ¿Y de quién es esa historia, en definitiva?

En la cumbre su éxito, un misterioso anciano (Jeremy Irons) localiza a Rory y se enfrenta a él afirmando ser el verdadero autor de la novela. El anciano relata los hermosos aunque trágicos recuerdos de su juventud en París, después de la Segunda Guerra Mundial, que dieron origen al libro. Al comprobar que otro hombre ha pagado caro el tesoro que contiene esas historias, Rory deberá hacer frente a cuestiones como la creatividad, la ambición y las elecciones morales que ha hecho guiado por esos intereses.

Estructurada en varias capas narrativas, a modo de historia dentro de la historia, la vida del propio Rory es una ficción.

Detrás de ella se encuentra un auténtico león literario, Clay Hammond (Dennis Quaid), que, persuadido por una hermosa y astuta estudiante (Olivia Wilde) para que hable del verdadero significado de su novela, no puede sino insinuar las conexiones entre la historia y su secreto pasado.

CRÍTICA

Palabras robadas cuenta una historia fascinante que enganchará al espectador desde el primer minuto de proyección.

El guión está maravillosamente escrito conectando tres historias en forma muy atractiva donde cada una contiene a la otra, tal como si fuera una de esas famosas muñecas rusas, las mamushkas.

La narración está hecha por capítulos tal como si estuviéramos leyendo realmente el libro dándole de esta forma un toque peculiar y sumamente atrapante.

El elenco de primera línea permite que disfrutemos de muy buenas actuaciones, donde Jeremy Irons y Bradley Cooper se destacan con interpretaciones muy sentidas, aunque Dennis Quaid no logra lucirse del todo ya que su personaje no se lo permite.

Una película apasionante, altamente disfrutable y con un muy buen ritmo para no dejar escapar en la cartelera de cine.

Cintia Alviti



Lee este artículo para conocer mi estilo en hacer críticas y saber porque no contienen calificación, sinopsis o detalles muy técnicos .

Notas de producción

PALABRAS ROBADAS, el debut cinematográfico de los guionistas y directores Brian Klugman y Lee Sternthal, nos embarca en un viaje desde el París de la posguerra hasta la Nueva York actual. PALABRAS ROBADAS es una perspicaz y provocativa exploración del precio del éxito, y a su vez un intrincado mosaico de historias dentro de otras historias, con reflexiones y repercusiones que se encadenan de una a otra.

Algunas historias terminan al salir del cine. Otras se quedan con el espectador para convertirse en objeto de reflexiones, debates e incluso discusiones a lo largo de los días y semanas siguientes. Las grandes historias tienen tal poder, y el público no tardará en darse cuenta de que, aunque la película termine, las palabras permanecen.

"Escribimos el primer borrador hace once años", recuerda el guionista y director Brian Klugman. Él y su colaborador, Lee Sternthal, estaban "trabajando en otra cosa. Recuerdo que estábamos en un atasco, hablando de Hemingway y de que perdió algunas historias. Y eso abrió la caja de Pandora... ¿qué pasaría si alguien encontrara esas historias?".

A partir de esa sugerente pregunta, Klugman y Sternthal empezaron a devanar una intrincada madeja de historias que se convertirían en PALABRAS ROBADAS. "El guión se escribió solo, no exagero", explica Sternthal. "No lo habíamos planeado. No intentábamos ser ingeniosos. No nos sentamos y dijimos: 'Esto es lo que vamos a hacer'. Se desarrolló de forma natural".

Tal y como lo describe Zoë Saldana, que interpreta a Dora, la incondicional esposa de Rory: "Él en realidad no busca fama; sólo quiere ser especial. Aunque eso suene triste o cínico, las cosas son así. En lo más profundo, todos queremos ser especiales por algo. Eso fue lo que me atrajo de la historia, la cruda realidad de alguien que quiere hacer algo grande, da igual lo que sea. Porque, ¿hay algo peor que Dios te haya dado entusiasmo y pasión por algo para lo que no tienes talento?".

Casi sin ser consciente de ello, Rory transcribe el manuscrito, un acto más de devoción que de robo. "Me gusta la idea de que Rory quiera sentirlo salir de sus dedos", explica la actriz Olivia Wilde. "Transcribe el libro porque quiere sentirlo fluir a través de él, como un músico tocando una canción de su compositor favorito. No es que quiera apropiarse de algo que no es suyo, sólo quiere experimentar qué se siente cuando fluye a través de él, y eso es algo muy intenso". "Primero empezamos con la historia entre el anciano y Rory", explica Klugman. "Eso sucedió muy rápido, y el res to de los elementos empezaron a surgir para completarla. Sucedió por sí solo, y es interesante ver el resultado de esas elecciones y la forma en que encajan entre sí". Ante el doloroso dilema de reconocer el plagio o de seguir viviendo con el fraude, Rory toma una decisión que creará debates entre los espectadores a la salida del cine. Klugman continúa diciendo: "Lee y yo volvíamos una y otra vez a la idea de que si sales del cine pensando "Rory es una mala persona", la película no ha conseguido su objetivo. Habríamos fallado como guionistas. Para mí, Rory es un personaje vulnerable, trágico. Me despierta compasión. Es un personaje muy narrable, alguien que choca una y otra vez con el muro de sus propias limitaciones, alguien que toma una decisión impetuosa siendo joven y que tiene que sufrir las consecuencias de adulto".

"Yo creo que toma la decisión más difícil", opina Jeremy Irons, que interpreta al anciano, "pero seguramente la correcta. Si es una decisión ética... no sabría decirlo". La película, como una obra de arte de múltiples facetas, revela tanto sobre el espectador como sobre sí misma.

La película comenzó sus 25 días de rodaje en Montreal, Quebec, el 5 de junio de 2011. La pregunta clave al empezar la producción era: ¿cómo llevarían los directores noveles el reto de llevar el timón?

Durante el proceso de escritura del guión, Klugman y Sternthal echaron mano del recurso más valioso de que disponían: su vínculo, construido a lo largo de toda una vida de amistad y trabajo en equipo. "Siendo un directo r novel", apunta Klugman, "es maravilloso tener a tu mejor y más viejo amigo sentado a tu lado como codirector y coguionista. Puedes repartirte las tareas. La gente me pregunta siempre: "¿Cómo es eso de dirigir?" Yo les contesto que es como tener a absolutamente todas las personas que has conocido en tu vida haciéndote preguntas a la vez. Todo son preguntas, y por eso es genial tener a alguien cerca con quien formes un equipo, alguien en quien confíes tácitamente".

Algunos actores, como Zoë Saldana, acogieron con entusiasmo la noticia de formar parte del debut cinematográfico de Klugman y Sternthal: "Hay algunos actores que se niegan a trabajar con directores noveles", declara. "Yo vengo de abajo, y creo que es importante recordar que ha habido gente que ha apostado por ti, cuando lo fácil habría sido hacerlo por alguien más asentado. Hubo gente que apostó por mí, y yo no puedo dejar de hacer lo mismo". La actriz considera que su fe se vio más que recompensada. "Sé que Brian y Lee no han dirigido antes, pero no es la sensación que tengo al salir del rodaje. Mi mente sabe que ésta es su primera película, pero no es así como lo siento. Siento como si fueran directores veteranos, como si hubieran nacido para esto".

"Normalmente Brian dirige el rodaje", apunta Irons, "y tiene una forma extraordinaria de entusiasmar a los demás (y no sólo a los actores), de mantener la ilusión y el buen ánimo. Eso es estupendo, porque en este trabajo hay mucha presión. Siempre andas mal de tiempo, corto de dinero, o no hace buen tiempo, o las cosas no van tan rápido como deberían. Hay muchas cosas que pueden desmoralizar a un director. Pero Brian es capaz de abstraerse de eso y ver todo lo bueno que se está consiguiendo. Eso es maravilloso. Hace que el trabajo sea muy agradable".

Si hubo, de todas, una interpretación que sorprendió de verdad a los directores fue la de Zoë Saldana en el papel de Dora, la devota esposa de Rory. "Fue mucho más allá de lo que estaba en el guión", reflexiona Sternthal. "No sabría describirlo. Aportó una pasión y una fuerza inesperadas al personaje. Originalmente, la película estaba centrada en Rory, pero no se podía negar lo que ella estaba aportando al papel. Creo que encontró una profundidad que nosotros, siendo hombres, pudimos haber pasado por alto en el guión, pero cuando ella la captó, nosotros nos dejamos llevar, porque era evidente que estaba bien encaminada".

"Cuando Bradley y Zoë se juntaron, la electricidad entre Rory y Dora se palpaba en el ambiente; se convirtieron en una pareja muy apasionada", recuerda Klugman. "Era muy divertido verlos, tan juguetones. Pusieron todo su amor, y eso no hace más que aumentar la tragedia de la historia, cuando ves esa semilla tan oscura germinar en su relación y empezar a perjudicarla".

Jeremy Irons tiene elogios para Cooper. "Con él es muy fácil. Trabajar con cualquier actor que sea bueno es fácil. Él es un actor inteligente. Tiene una gran inteligencia, una gran presencia, un gran carisma. Y, como todos los buenos actores, parece hacerlo sin esfuerzo. Eso facilita mucho el actuar con él. No hay nada más difícil que trabajar con actores que carecen de esas cualidades. Por eso digo que es fácil trabajar con él, es un placer". Irons añade: "Además, es un hombre muy agradable, y eso mejora las cosas, porque durante los rodajes hay mucho tiempo libre. Si te gusta estar con la gente con la que trabajas, eso es una ventaja añadida".

Sternthal tiene una opinión parecida respecto a la interpretación de su amigo: "Conozco a Brad desde hace mucho tiempo", reflexiona, "por eso quizá mi imagen de él no está tan condicionada por el tipo de películas que ha hecho. Para mí, Bradley es un verdadero actor. Es incapaz de trabajar en algo que no sea auténtico. Para mí, él es Rory Jansen. Tiene una formación impresionante, pero siempre al servicio de su intuición y de la autenticidad que da a su papel. Tiene profundidad, sentido del humor y humanidad a raudales, y eso justo lo que Rory Jansen necesitaba".

Respecto a la participación del propio Irons en la película, los creadores apenas dan crédito. "¿Cómo íbamos a soñar con un actor como Jeremy Irons interpretando las palabras que nosotros habíamos escrito?", se pregunta Sternthal. "Yo desde luego jamás lo imaginé, pero cuando lo tuvimos con nosotros fue fantástico. Ha aportado mucho de s u cosecha al papel; se metió en la piel de su personaje hasta extremos que jamás habría esperado. Fue una gran experiencia ver cómo trabaja. Es muy profesional, pero también es un bromista, una cualidad muy apreciable cuando se trata de alguien con quien trabajas. Por eso fue un placer. Espero que, si alguien vuelve a confiar en nosotros para hacer una película, él esté dispuesto a trabajar de nuevo con nosotros".

"Todos pusieron mucho de su parte", resume el productor Michael Benaroya. "El público se va a llevar a casa unas grandes interpretaciones de unos grandes actores".

Durante el rodaje, el equipo tuvo que lidiar con los habituales retos de producción. "El tiempo y el dinero eran lo más complicado", explica Lee Sternthal. "Siempre te acaba faltando tiempo y dinero. Pero eso te obliga a ser muy creativo, a estar alerta, y eso es una bendición para todos, aunque sea difícil. Uno de los mayores regalos de hacer una película es que cada nuevo día es una sorpresa. A veces son sorpresas buenas, y a veces, malas. Unas veces hace mal tiempo. Otras veces falta luz. Otras veces un actor se da cuenta de un fallo en una escena que se te escapó al escribirla, y tienes que adaptarla y reescribirla sobre la marcha. Es un subidón de adrenalina".

A la hora de enfrentarse a esos retos, los creadores contaron con otro aliado clave, además del reparto: la ciudad de Montreal. Klugman explica que, para narrar correctamente la historia, hacía falta una abrumadora lista de localizaciones. "Necesitábamos la París de los años 40, la Nueva York y la Nueva Jersey de los años 60, necesitábamos trenes antiguos, la Nueva York actual, París actual... Necesitábamos muchas cosas de Montreal, y allí lo encontramos todo".

La productora ejecutiva Laura Rister coincide: "Cuando trabajas en una película independiente, digamos que no saltas de alegría al pensar en rodar en París y en Nueva York, porque son dos ciudades muy caras. Por eso teníamos que ser creativos. Desde luego, hubo gente de Nueva York que intentó convencernos de que rodáramos allí. Pero cuando piensas en Montreal, te das cuenta de que es una ciudad fantástica para representar a Nueva York y a París. Tatiana Kelly, una de las productoras, había estudiado allí y conocía muy bien la ciudad. El resultado final es que conseguimos las localizaciones que necesitábamos, y a un equipo de primera con el que no podríamos estar más satisfechos. La ciudad ha sido muy simpática con nosotros".

El equipo espera la misma simpatía de los festivales en los que se exhibirá PALABRAS ROBADAS, y, en última instancia, del público en general. Ése podría ser el gran reto de la película, dada la competitividad en el mercado independiente y la sombra de las grandes producciones.

Jeremy Irons puntúa: "El cine tiene sus modas", comenta con ironía, "y ahora la moda son los grandes efectos, el 3D, impactar al público. Yo soy de los que piensan que lo que atrae al público es una buena historia. Nada más. El resto son añadidos. Si haces una película con una buena historia y unas buenas interpretaciones, el público querrá ir a verla, aunque no esté en 3D, no tengamos grandes efectos, ni nos hayan pintado de azul".

En última instancia, la alquimia creativa que sostiene una experiencia cinematográfica (sobre todo una película como PALABRAS ROBADAS, con misterios tan seductores) es un proceso que los espectadores descubrirán por sí solos. "Recuerdo una vez que trabajé con Steven Soderbergh en una película", comenta Irons, "y que él dijo: "Estoy deseando estrenarla para que los críticos me cuenten de qué va"".

Pero hasta los difíciles y turbadores interrogantes que plantea PALABRAS ROBADAS son el resultado de un intenso y minucioso trabajo.

"Es como un vino", reflexiona Irons. "Pones todo el cuidado posible con las uvas. Les quitas los insectos. Las recoges cuando crees que están en su punto, las prensas y las metes en una barrica, y luego cuidas el vino. Cuando está listo, lo embotellas. Y no sabes a ciencia cierta cuándo va a estar listo, pero tienes la corazonada de que va a ser un buen año. Las películas son un poco así"

Ficha técnica:

Directores - Brian Klugman, Lee Sternthal

Guionistas- Brian Klugman, Lee Sternthal

Productor - Michael Benaroya, Tatiana Kelly, Jim Young

Música - Marcelo Zarvos Fotografía- Antonio Calvache Montaje - Leslie Jones Duración - 97 minutos

Reparto:

Bradley Cooper- Rory Jansen

Jeremy Irons El anciano

Dennis Quaid - Clay

Hammond Olivia Wilde - Daniella

Zoe Saldana - Dora Jansen

Ben Barnes-- El joven

Nora Arnezeder -Celia

Michael Mckean - Nelson Wylie

John Hannah - Richard Fordham

J.K. Simmons- Sr. Jansen

Ron Rifkin- Timothy Epstein

Zeljko Ivanek- Joseph Cutler







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